Porque tu ropa interior es tu segunda piel, mimar tus prendas es mimarte a ti. Aquí encontrarás algunos consejos prácticos que servirán de ayuda.
Lava tus prendas con agua tibia,
Nunca con agua muy caliente, porque pueden encoger.
Utiliza detergentes especiales para prendas delicadas.
Es muy importante que te guste el olor.
Lava por separado los colores oscuros y los claros para que no se mezclen.
No uses lejía, puedes dañar los colores y/o tejidos.
Tiéndelas con cuidado para que no se estropeen.
Así también se arrugarán menos.
Plánchalas a baja temperatura.
En caso de que sea seda, plánchalas sin vapor.
alguna pastilla de jabón para que siempre huelan bien
(te confieso que es el truco de mi abuela)
símbolos de lavado:
no usar secadora
no usar lejía
no planchar
no limpiar en seco, no emplear quitamanchas con disolventes
lavar a mano a temperatura máxima de 30ºC. No frotar ni escurrir.


