Braguitas Satinadas

Braguitas Satinadas

Las braguitas satinadas combinan un tacto suave y sedoso con acabados sin costuras que no marcan bajo la ropa. En Gisela encontrarás 11 modelos de microfibra satinada en negro, piel y marfil: braguitas clásicas, altas y tangas, todos sin marcas, tallas XS a XL.

Tipos de braguitas satinadas en Gisela

Braguitas clásicas sin costuras de microfibra satinada: con acabados termofusionados que garantizan invisibilidad bajo la ropa, en negro, piel y marfil, tallas S a XL, 9,95 €.

Braguitas altas sin costuras de microfibra satinada: mayor cobertura abdominal con el mismo acabado invisible y el tacto sedoso del satén, en negro, piel y marfil, tallas S a XL, 10,95 €.

Tangas sin costuras de microfibra satinada: la opción más discreta, con acabados termofusionados, en negro, piel y marfil, tallas XS a L, 8,95 €.

Tanga alto moldeador sin costuras: con efecto reductor suave en la zona abdominal, en negro y piel, tallas S a L, 17,95 €.

Para más opciones, consulta también las braguitas sin marcas, las braguitas altas o los tangas de Gisela.

Domande frequenti

¿Qué diferencia hay entre una braguita satinada y una de microfibra normal?

La microfibra satinada tiene un acabado más brillante y sedoso al tacto que la microfibra estándar, lo que le da un aspecto más elegante manteniendo la misma ligereza y adherencia al cuerpo.

¿Las braguitas satinadas de Gisela marcan bajo la ropa?

No. Todos los modelos tienen acabados sin costuras o termofusionados diseñados para no dejar huella bajo prendas ajustadas o de punto.

¿En qué colores están disponibles las braguitas satinadas de Gisela?

En negro, piel y marfil. Los tres son colores neutros que se mimetizan bien bajo prendas de cualquier color.

¿En qué tallas están disponibles las braguitas satinadas de Gisela?

Las braguitas clásicas y altas van de la S a la XL. Los tangas van de la XS a la L. Consulta la guía de tallas de Gisela si tienes dudas.

¿Cómo se lavan las braguitas satinadas para que no pierdan brillo?

Se recomienda lavar a mano o en lavadora en frío con programa delicado, sin suavizante ni secadora. El calor y los suavizantes pueden reducir la elasticidad y el efecto satinado de la microfibra con el tiempo.